Luz del Evangelio en el corazón del mundo 

Casas pequeñas y bajas, conforme al Evangelio, que dejan traslucir la humildad y la pobreza de Nuestro Señor Jesucristo, acondicionadas con simplicidad y sobriedad, cuyo centro es la capilla abierta a todos.

La vocación del pequeño monasterio del Cordero es la de ser un lugar en que se transparente la Caridad de Dios, en donde somos llamados a pasar de las tinieblas a la luz para vivir la paz y el amor fraterno.

Construidos en pleno corazón de las ciudades o en la soledad del campo, los pequeños monasterios son para la Comunidad un lugar de vida monástica, de oración y de silencio, un lugar de formación para los hermanitos y hermanitas donde alimentarse con la Palabra de Dios.

Además, los pequeños monasterios son, para todos los que pasan, un alto en el camino, un lugar de acogida: una fuente de agua viva para que todos juntos, ricos y pobres, podamos conocer la dicha del Evangelio.

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